El discurso interno de Xbox ha cambiado de tono. Asha Sharma, una de las figuras clave del nuevo organigrama de la marca, asume con claridad que parte de la comunidad está enfadada con Microsoft y que el plan pasa por arreglar primero lo más básico antes de buscar conquistas nuevas. Las declaraciones salieron en una town hall interna que Tom Warren publicó en The Verge.

  • Quién habla: Asha Sharma, ejecutiva de Xbox dentro del nuevo organigrama de Microsoft Gaming.
  • Diagnóstico: los jugadores se sienten desatendidos en la consola y poco respaldados en PC.
  • Plan declarado: "restaurar el núcleo", arreglar lo básico en consola y PC, cuidar cada detalle de la experiencia.
  • Vía: filtración interna recogida por Tom Warren en The Verge.
Asha Sharma Xbox
Las palabras de Sharma se filtraron desde una reunión interna de Microsoft Gaming.

Para el suscriptor de Game Pass, este diagnóstico es relevante porque toca dos puntos que la comunidad lleva tiempo señalando. El primero es la experiencia en consola Xbox Series X|S: dashboard cargado, fricción a la hora de buscar contenido en el catálogo y achievements que tardan en aparecer son quejas recurrentes de los foros. El segundo es la presencia de Xbox en PC, donde el cliente Xbox App ha mejorado pero sigue sin convencer a parte del público frente a Steam. Sharma reconoce ambos frentes y los pone como prioridad de su equipo. Eso no garantiza cambios en el corto plazo, pero al menos sitúa el debate dentro de Microsoft, no fuera.

La frase de cabecera ("sweat every single detail") encaja con un giro estratégico que se viene leyendo desde hace meses. Microsoft ha pasado de un discurso expansivo (más juegos en más sitios, multiplataforma cada vez más amplia) a otro de consolidación: arreglar la consola, fortalecer el cliente PC, recortar lo que no funciona. La compra de Activision Blizzard sigue pesando en cuentas y plantilla, y los recortes recientes de Xbox Game Studios apuntan en la misma dirección. Si Sharma cumple, los próximos meses deberían traer mejoras en el panel inicial, en la búsqueda del catálogo de Game Pass y en la respuesta del sistema. Si no, la frustración que ella misma admite no va a aflojar.

Como editorial, esta declaración nos pinta bien por una razón concreta: cuando un ejecutivo reconoce explícitamente que sus usuarios están frustrados, el listón sube. Ya no hay margen para campañas de "todo va genial" si la propia jefa de la división dice que el problema existe. La presión recae ahora sobre los equipos de plataforma, no sobre el departamento de comunicación. A nosotros nos parece un punto de partida más honesto que el de los últimos años.

Fuente: Idle Sloth