El reconocido periodista Tom Warren, editor y analista tecnológico, ha manifestado su profunda preocupación por los recientes cierres de estudios y despidos que están impactando a los desarrolladores de Xbox. A través de su perfil en redes sociales, Warren compartió un mensaje de apoyo y esperanza para los equipos afectados por las decisiones de Microsoft, en un momento de gran incertidumbre para la división de videojuegos.
«Siento por todo el talento de los desarrolladores de Xbox que se ven afectados por los cierres de estudios y los despidos de Microsoft. Espero que estos estudios puedan salvarse 😔», escribió Warren en su publicación del 15 de junio de 2026. Su comentario llegó en medio de informes que señalaban a estudios como Compulsion Games, Double Fine Productions y Ninja Theory como los principales afectados por una inminente reestructuración.

Según reportes de Bloomberg y medios especializados, surgidos en torno a la misma fecha del tuit de Warren, Ninja Theory, el estudio detrás de la aclamada serie Hellblade, fue informado de su posible cierre el lunes 15 de junio, aunque aún albergaba esperanzas de encontrar un comprador. Curiosamente, el estudio acababa de anunciar Senua, una nueva entrega de su franquicia de acción psicológica, en el Xbox Games Showcase celebrado a principios de junio. Por su parte, Compulsion Games, conocidos por South of Midnight, y Double Fine Productions, creadores de Psychonauts, se encontraban en negociaciones activas para intentar independizarse y evitar el cierre.
Esta situación es el resultado de una importante reestructuración en la división de videojuegos de Microsoft, detallada en un comunicado interno denominado «Next 100 Days: Xbox Reset». Este comunicado interno, enviado por la CEO de Xbox, Asha Sharma, y el director de Xbox Game Studios, Matt Booty, alrededor del 10-12 de junio de 2026, expuso una visión cruda de la situación financiera de la compañía. El documento señalaba una sobreexpansión del sistema de estudios, una baja rentabilidad (con un margen de responsabilidad estimado del 3% para el año fiscal), una disminución de los ingresos anuales en casi 500 millones de dólares a pesar de una inversión de más de 20 mil millones en contenido, plataformas y hardware en los últimos cinco años (excluyendo la adquisición de Activision Blizzard King), y una crisis en los componentes de hardware. El memo enfatizaba que la situación actual «no puede continuar» y la necesidad de un «reinicio» para un Xbox más fuerte, buscando aumentar el valor para los jugadores y reducir los tiempos de desarrollo.

El reputado periodista Jason Schreier de Bloomberg afirmó que se avecinaban «despidos masivos» en Xbox para finales del año fiscal de Microsoft, el 30 de junio, y que la situación sería «bastante brutal», con algunos insiders utilizando la palabra «baño de sangre». Schreier también aclaró que, si bien los estudios están en negociaciones para evitar el cierre, esto podría implicar su independencia o la búsqueda de otros compradores, lo que aún podría resultar en pérdidas significativas de empleo. Esta no es la primera vez que Xbox realiza recortes de este tipo; en 2024, la compañía cerró estudios como Arkane Austin y Tango Gameworks.

La situación actual refleja un período de cambios drásticos para la división de juegos de Microsoft, que busca reajustar su estrategia y rentabilidad en un mercado cada vez más competitivo. La preocupación de Tom Warren y la incertidumbre en torno a los estudios afectados subrayan la magnitud de estos desafíos.