Microsoft ha cerrado un episodio incómodo para los nostálgicos de la generación 360. Jason Ronald, vicepresidente de plataforma Xbox, ha confirmado que el fallo que impedía jugar correctamente a títulos retrocompatibles de Xbox 360 en consolas Xbox One y Series X|S ya está resuelto, después de que el equipo recogiera reportes y trabajara en la solución durante varios días.

  • Microsoft confirma el fix oficial vía Jason Ronald, VP de plataforma Xbox.
  • El equipo de soporte añade una guía de troubleshooting actualizada para los usuarios que sigan viendo errores.
  • Los afectados pueden reportar el bug desde la página oficial de soporte de retrocompatibilidad.

El programa de retrocompatibilidad sigue siendo una de las jugadas más cuidadas de Xbox. Cientos de títulos de Xbox 360 (y unos cuantos de la primera Xbox) están disponibles para suscriptores de Game Pass o para quien tenga la copia digital comprada en su día. Cuando un fallo así afecta a esa biblioteca, no es un bug menor: rompe el contrato con quien defiende la consola precisamente por su catálogo histórico.

Sin entrar en por qué el problema apareció en primer lugar (Microsoft no ha publicado un postmortem detallado), el matiz interesante es la respuesta. La cuenta de Jason Ronald es uno de los pocos canales públicos donde el equipo Xbox dialoga abiertamente sobre incidencias técnicas, y el hecho de que él mismo confirmara el arreglo y pidiera feedback a los jugadores es una manera más directa de operar que la que tienen otras plataformas. Para quien venía de la era de blogs corporativos, esta comunicación desde el propio equipo de plataforma es lo que hoy sustituye a aquellos posts en formato largo.

Si el plan para esta semana era retomar Mass Effect 2, Red Dead Redemption o cualquier joya 360 vía Game Pass, el camino vuelve a estar despejado. Y si aparece algún error puntual, conviene reportarlo desde la guía de soporte: el equipo ha dejado claro que sigue monitorizando los casos restantes para localizar fallos residuales antes de cerrar el ticket por completo.

Una nota personal: que Xbox haya dedicado tantos recursos a mantener vivo el catálogo retro es lo que diferencia su propuesta dentro de Game Pass del resto. Series X|S sin biblioteca de 360 sería una consola más; con ella, es una máquina de tres generaciones de juego inmediato. Por eso, cada vez que un fallo así se resuelve rápido, suma. Pero también hay que decirlo al revés: si pretendes vender retrocompatibilidad como un pilar, aguantar varios días con esos juegos rotos no es un buen titular. La rapidez del arreglo y la transparencia del equipo limpian buena parte del estropicio, aunque no del todo.

Fuente: Idle Sloth