Bungie ha presentado el inicio de un nuevo capítulo para el estudio, con Destiny y Marathon como dos de los proyectos que seguirán formando parte de sus planes de futuro. El mensaje llega acompañado de un reconocimiento poco habitual sobre los problemas que la compañía considera que debe corregir.

En la comunicación recogida en el material suministrado, Bungie admite que ha perdido confianza, ha perdido compañeros y también ha perdido de vista la necesidad de priorizar a sus jugadores. La nueva dirección asegura que trabajará a partir de una serie de compromisos centrales mientras afronta esta nueva etapa.

El cambio de tono deja claro que el estudio quiere reconstruir su relación con los jugadores sin apartarse de sus dos grandes focos actuales. Destiny continuará formando parte de sus planes y Marathon seguirá siendo otra de las piezas clave de esta fase.