Crimson Moon ya está disponible en Xbox Series X|S y ProbablyMonsters ha aprovechado su lanzamiento para explicar uno de los pilares del juego: cómo se construye y evoluciona cada Nephilim entre una cacería y la siguiente. El sistema mezcla botín aleatorio, equipo que puede convertirse en permanente y distintas estadísticas para ajustar el estilo de combate.
Durante las incursiones por Gildenarch, las armas y piezas de armadura aparecen como recompensas temporales. Cuanto más se avanza por sus zonas peligrosas, mayores son las posibilidades de encontrar objetos raros y potentes. Al regresar a Sanctus Clypeus, la base entre misiones, esos objetos pueden purificarse para conservarlos de forma permanente.

La armadura no obliga a utilizar conjuntos cerrados. Casco, pechera, guanteletes y grebas tienen estadísticas independientes que afectan, entre otros aspectos, a la resistencia al daño, la fuerza de las habilidades, la recuperación de resistencia y la potencia de las Weapon Arts. Estas últimas son habilidades asociadas a cada arma y pueden modificar de forma notable cómo se combate.
También entra en juego Angel Mode, una transformación ligada al poder Nephilim cuya eficacia depende de la configuración que haya construido el jugador. A esto se suma el cooperativo para dos personas, pensado para que las builds se complementen: una puede centrarse en agresividad y Weapon Arts mientras la otra prioriza resistencia, apoyo o control de grupos.

Todos los jugadores de Xbox, tanto de la edición estándar como de la Deluxe, reciben además el conjunto de armadura Hex-Knight. La edición estándar figura a 19,99 dólares y la Deluxe a 29,99 dólares; esta última incluye el Ceremonial Armor Set, el Axe of the Gods y acceso a una futura expansión de contenido. La mejora desde la edición estándar cuesta 10 dólares.