RuneScape: Dragonwilds ya tiene fecha para su desembarco en Xbox: la versión 1.0 llegará el 15 de septiembre de 2026 a Xbox Series X|S y Xbox Game Pass. Será la primera vez que un juego de RuneScape llega a una consola Xbox en los 25 años de historia de la franquicia.
La propuesta de Jagex se aleja del MMO tradicional para apostar por un survival RPG para uno a cuatro jugadores, con opción de jugar en solitario o en cooperativo. La aventura transcurre en Ashenfall, un continente oculto de Gielinor donde el objetivo final pasa por sobrevivir, progresar y reunir el poder suficiente para enfrentarse a la Reina Dragón Kuldra.

El sistema de progresión conserva una de las señas de identidad de RuneScape: las habilidades suben desde el nivel 1 hasta el 99. A eso se suman los Skill Spells, hechizos vinculados a esas habilidades que permiten acciones como talar árboles con un hacha espectral, desplazarse con magia, explotar vetas de mineral o incluso invocar peces desde un lago. El mundo incluye enemigos conocidos como Black Knights, Zogres, dragones cromáticos y Kalphites, además de nuevas amenazas.
La construcción también tendrá un peso importante, con cientos de piezas disponibles para levantar bases y fortificaciones. Jagex asegura que, durante los últimos 18 meses, el mapa ha triplicado su tamaño con tres nuevas regiones, jefes de zona, mejoras de materiales y equipo inspirado en RuneScape. El estudio prevé además una hoja de ruta de contenido que se extenderá durante 2027 y más allá.

Su llegada forma parte de la primera oleada de Xbox Game Pass de septiembre. En consola estará disponible exclusivamente en Xbox Series X|S.