Activision afirma que el negocio relacionado con las trampas en videojuegos mueve alrededor de 6.300 millones de libras, unos 8.500 millones de dólares, cada año. La cifra forma parte de un desglose publicado por la compañía sobre la actividad económica que rodea a este tipo de servicios.

Según el material suministrado, ese mercado incluye la venta de cuentas, servicios de boosting y herramientas de spoofing. Activision está vinculando esta ofensiva a su sistema RICOCHET Anti-Cheat, que no se limita a actuar dentro de las partidas y también persigue a vendedores de trampas.

Call of Duty@CallofDuty

RICOCHET Anti-Cheat doesn't end when your match does.

Cheat makers operate around the world. So do we. We’re taking the fight directly to cheat sellers.

Last weekend during the Closed Beta, we went to Ohio to takedown Elocarry.

That’s not an isolated case...

En el mensaje incluido con la información, Call of Duty señala que durante una beta cerrada se desplazó hasta Ohio para actuar contra Elocarry y añade que no se trata de un caso aislado. GamePass.es también ha recogido recientemente que Activision corrigió vulnerabilidades RCE conocidas de Modern Warfare 2 en PC.