La gestión de Asha Sharma como CEO de Xbox ha introducido una mentalidad de start-up que está transformando la operativa interna de la compañía. Según informes recientes, equipos acostumbrados a procesos de planificación meticulosos se enfrentan ahora a cambios de rumbo ejecutados en cuestión de días o incluso horas. Esta agilidad, aunque busca dinamizar el negocio, ha generado un entorno descrito como caótico y reactivo.
Un ejemplo claro de esta nueva dinámica fue el reciente anuncio de subida de precios, que se precipitó tras conocerse los ajustes de Apple el mismo día. Sin embargo, no toda la cúpula directiva respalda estas decisiones. En el área de desarrollo, varios jefes de estudio han expresado su malestar, sintiendo que la dirección prioriza el asesoramiento de consultores externos sobre la experiencia de los equipos que crean los juegos.

Tensiones por el rendimiento y el futuro del hardware
El descontento se ha intensificado tras el rendimiento comercial de Call of Duty: Black Ops 7, que ha impactado negativamente en los ingresos globales de la división. Internamente, existe la sensación de que los equipos están siendo penalizados por estos resultados. Además, se cuestiona la estrategia de reinversión en hardware en un mercado de consolas en declive y ante la crisis de componentes, poniendo en duda si títulos como Gears of War: E-Day serán suficientes para impulsar las ventas de hardware.
La división interna es palpable. Un jefe de estudio ha llegado a declarar que la compañía está persiguiendo un mercado a la baja con franquicias que ya han superado su mejor momento. Otros, al ser consultados sobre el rumbo actual, señalan que la Xbox de hoy responde directamente a la visión de Amy Hood y Satya Nadella tras la integración de Activision.

Este escenario de incertidumbre se suma a los recientes recortes y planes de reestructuración que ya han marcado el inicio de esta etapa. La organización se encuentra en una encrucijada donde la presión por resultados inmediatos choca con la visión a largo plazo de sus estudios creativos.
Fuente: The Game Business
