Star Wars: Galactic Racer se perfila como una de las propuestas más interesantes para los amantes de la velocidad en el universo galáctico. El título, desarrollado por Fuse Games, apuesta por una estructura de roguelite donde la estrategia y la gestión de recursos son tan importantes como la habilidad al volante.
El juego llegará a Xbox Series X|S el 6 de octubre de 2026. Durante el reciente Summer Game Fest, los desarrolladores mostraron cómo la campaña principal, centrada en el personaje de Shade, se aleja de los estándares del género al incluir una narrativa cinemática que profundiza en el lore de la galaxia.
Mecánicas de conducción y personalización
La experiencia se divide en tres tipos de chasis, cada uno con físicas diferenciadas:
- Landspeeder: enfocado en la resistencia y el derrape en curvas.
- Speeder bike: diseñado para alcanzar velocidades punta en rectas.
- Skim speeder: una nave técnica, similar a un TIE Fighter, ideal para giros cerrados.
Cada vehículo cuenta con un sistema de Afterburner para impulsos temporales y un Ramjet, un componente de alto riesgo que permite embestir a los rivales fuera de la pista. El uso excesivo del Ramjet puede provocar fallos catastróficos en el motor, añadiendo una capa de gestión de riesgos durante las carreras.
Estructura roguelite y progresión
La campaña se organiza en un tour galáctico de tres actos con rutas aleatorias. Los jugadores deben gestionar sus League Entry Tokens; si el jugador sufre demasiados accidentes o no logra terminar en el podio, el token se pierde y debe reiniciar el progreso del tour. Esta estructura obliga a tomar decisiones estratégicas entre carreras, eligiendo rutas que ofrecen mejores piezas de mejora para el motor, la batería o el sistema de derrape.
Además del modo campaña, el juego incluye un modo arcade con eventos curados que recrean circuitos icónicos, como la famosa pista de Tatooine vista en La Amenaza Fantasma, con una fidelidad sonora y visual que busca emular la experiencia cinematográfica original.
Fuente: Xbox Wire