Tomb Raider: Legacy of Atlantis ha mostrado nuevos detalles de su regreso a Grecia, incluyendo una versión reimaginada de la habitación de Dámocles y varios cambios en combate, exploración y progresión. Según lo explicado durante una demostración presentada por el director del juego, Raul Siqueira, el remake respetará el diseño y la identidad del original, pero no reproducirá sus escenarios de forma idéntica.
El juego mantiene elementos reconocibles de Lara Croft como los saltos acrobáticos y las pistolas dobles, pero incorpora un sistema de focus que ralentiza el combate. También recupera situaciones clásicas como la muerte provocada por el toque de Midas.
La progresión toma ideas de la trilogía Survivor. Lara podrá fabricar bálsamos curativos y comidas que proporcionan mejoras temporales, desbloquear habilidades mediante un árbol general y mejorar sus armas. Los enemigos también reaccionarán de forma más dinámica: el material mostrado incluye criaturas capaces de retirarse cuando se sienten amenazadas para intentar sorprender al jugador desde otra posición.
Otra novedad es un escáner completamente opcional. Los elementos destacados en azul sirven como ayuda para resolver puzles, mientras que los marcados en blanco aportan información adicional sobre el entorno y su historia. Las reliquias coleccionables también regresan y podrán ofrecer recompensas como apariencias inspiradas en anteriores entregas.
La exploración será más vertical gracias a un gancho que permitirá alcanzar zonas elevadas. Aun así, los niveles no se convertirán en grandes mundos abiertos: la estructura seguirá apoyándose en escenarios diseñados alrededor de la exploración y los puzles. También será posible ajustar cuánta ayuda visual ofrece el juego para orientarse.
Tomb Raider: Legacy of Atlantis se lanzará el 12 de febrero de 2027 en PC, PS5, Xbox Series X|S y Nintendo Switch 2.