Una celda, una tragaperras y una deuda
CloverPit es una sorpresa para el jugador que entra por primera vez sin saber a lo que se enfrenta. Una habitación pequeña de cuatro paredes, un váter, una máquina tragaperras, una estantería con algunos objetos, una trampilla, una palanca… como una sala sacada de Saw. Nadie te explica nada: solo empiezas a jugar. Coges el dinero, tiras de la tragaperras y consigues más dinero. De repente ves que hay rondas y un contador de dinero que hay que alcanzar. Te das cuenta de que estás ahí por algo: tienes que pagar tu deuda, y la deuda va en aumento.
Sigues con tu racha, empiezas a desbloquear mejoras que te permiten hacer combos, te siguen dando dinero y vas pagando poco a poco. Pero, de repente, llegas al final de la ronda y no has conseguido pagar… estás muerto. Se abre la trampilla que hay bajo tus pies y caes al vacío. Se acabó.

«Venga, echaré otra»
Vuelves a empezar, ya sabes más o menos cómo funciona, tiras otra vez de la tragaperras y vuelven a aparecer los objetos. Esta vez hay algo nuevo: ¿qué hará esta caja de música? Ahora cada vez que salen diamantes me dan más dinero, el bonus es superior… parece que esta vez no voy a perder. Tras varias rondas veo que hay un panel donde van apareciendo la mezcla de objetos que voy probando y cómo afecta a la puntuación de la máquina. Ag… otra vez esa risa que me avisa de que la ronda está a punto de acabarse y no he pagado mi deuda. Nada, he vuelto a caer. Esta vez parecía que sí, pero no… venga, echaré otra.
Un momento, ¿por qué llevo cinco horas jugando a este juego? ¿Qué ha pasado?
«Si te despistas, se te han ido cinco horas en una tarde por lo adictivo y divertido que es.»Sergi

Un vicio que se queda instalado
CloverPit es de esos juegos que, si te despistas, se te han ido cinco horas en una tarde. Me lo he conseguido pasar y aun así lo he dejado instalado, porque de vez en cuando me gusta entrar y echarme una partida rápida. Además, el juego ha salido para móviles y tablets: perfecto para cuando estás en tu propia sala, encerrado con el váter (tu baño).