Bethesda Game Studios ha confirmado oficialmente que Fallout 5 ha entrado en fase de preproducción, un anuncio que llega en un momento de significativa reestructuración para la división de juegos de Microsoft. Esta confirmación se acompaña de la noticia de que Obsidian Entertainment también está desarrollando un nuevo juego de la saga Fallout.
La información, revelada por Bethesda en julio de 2026 como parte de su hoja de ruta a largo plazo, detalla que tanto Fallout 5 como el esperado The Elder Scrolls VI se construirán sobre el Creation Engine 3. Este motor de nueva generación, en desarrollo desde el lanzamiento de Starfield, promete avances significativos en herramientas de desarrollo, renderizado y sistemas de juego, permitiendo a los equipos trabajar en múltiples proyectos de forma simultánea. El director de Bethesda, Todd Howard, indicó en marzo de 2026 que el Creation Engine 3 facilita la creación de versiones más estables y consistentes para las pruebas, un aspecto crucial en el desarrollo de los juegos.

La implicación de Obsidian Entertainment en un nuevo proyecto de Fallout, un spin-off de la saga, ya había sido objeto de rumores y ahora se ha hecho oficial. Se espera que este título, presuntamente liderado por Josh Sawyer (conocido por su trabajo en Fallout: New Vegas), mantenga el estilo moderno y completamente en 3D de las entregas recientes de la franquicia.
Estos anuncios se enmarcan en un periodo de importantes cambios para Xbox y ZeniMax, la empresa matriz de Bethesda. Microsoft anunció en julio de 2026 una reestructuración que implicará el despido de 3.200 empleados a lo largo del próximo año, con 1.600 recortes inmediatos. Estas reducciones de personal han afectado significativamente a estudios como Bethesda Game Studios, id Software y ZeniMax Online Studios. Previamente, en 2024, estudios como Arkane Austin y Tango Gameworks también fueron cerrados. La estrategia de Microsoft busca concentrar los recursos en sus franquicias más potentes.
Todd Howard ha reconocido que los despidos en Bethesda han sido "realmente duros" y forman parte de un proceso para que la compañía se centre mejor en sus franquicias clave. A pesar de los desafíos que suponen estos recortes, la visión a largo plazo de ZeniMax se mantiene firme, priorizando propiedades intelectuales como Fallout, The Elder Scrolls, Doom, Wolfenstein y Quake.
Este enfoque en sus sagas más potentes se alinea con la estrategia de reestructuración de ZeniMax, que busca optimizar recursos en sus propiedades intelectuales clave. La confirmación del motor Creation Engine 3 para ambos títulos principales de Bethesda Game Studios subraya la visión a largo plazo de la compañía, a pesar de los desafíos actuales en la industria.
