ZeniMax Media, la empresa matriz de Bethesda Softworks, se prepara para una reestructuración interna significativa con el objetivo de concentrar sus esfuerzos de desarrollo en sus franquicias más potentes. Esta decisión estratégica busca asegurar que sagas clave como Fallout y The Elder Scrolls reciban la atención necesaria para mantener su relevancia y calidad en el mercado actual.

ZeniMax prepara una reestructuración para centrarse en Fallout y The Elder Scrolls

Este movimiento se enmarca en un contexto de cambios más amplios dentro de la división de juegos de Microsoft. La compañía ha iniciado un "reinicio estratégico" de Xbox, que incluye la eliminación de 3.200 puestos de trabajo y la desinversión de varios estudios, como Compulsion Games, Double Fine, Ninja Theory y Undead Labs, mientras que Arkane Studios está en proceso de consulta para revisar opciones estratégicas. La CEO de Xbox, Asha Sharma, ha señalado que el negocio de la compañía "no era saludable" y que las inversiones en Game Pass y un portfolio de contenido más amplio no habían crecido al ritmo esperado. La concentración en IPs clave busca optimizar los equipos, maximizar la calidad de los lanzamientos first-party y evitar la dispersión de recursos en proyectos menores. No obstante, Microsoft ha confirmado que ninguno de los juegos o proyectos first-party anunciados públicamente será cancelado como parte de estas reducciones.

Según informes, la reestructuración de ZeniMax no se limitará únicamente a Fallout y The Elder Scrolls. La editora también seguirá trabajando en otras franquicias icónicas como Doom, Quake y Wolfenstein, que formarán el núcleo de su estrategia para los próximos años. Sin embargo, el futuro de otras propiedades intelectuales como Starfield, Dishonored, Deathloop o Indiana Jones and the Great Circle, no ha sido detallado en este nuevo enfoque.

En cuanto a las franquicias principales, el éxito reciente de la serie de televisión de Fallout ha revitalizado el interés en la saga, impulsando a Bethesda y Xbox a expandir el universo de manera más acelerada. Actualmente, se rumorea que hay múltiples proyectos de Fallout en desarrollo, incluyendo posibles remasterizaciones de Fallout 3 y Fallout: New Vegas, que podrían seguir el modelo de The Elder Scrolls IV: Oblivion Remastered. Aunque Fallout 5 está planificado y existe un documento conceptual desde 2021, su desarrollo completo se espera que comience tras la finalización de The Elder Scrolls VI, lo que sitúa su posible lanzamiento no antes de 2030. Mientras tanto, Fallout 76 continuará recibiendo actualizaciones constantes.

Por otro lado, The Elder Scrolls VI, anunciado en 2018, sigue siendo uno de los proyectos más esperados de Bethesda. El juego salió de la fase de preproducción en 2023 y su desarrollo está en marcha, con la mayoría de Bethesda Game Studios trabajando activamente en él. Aunque el director Todd Howard ha indicado que aún falta "mucho tiempo" para su lanzamiento, ha asegurado que el progreso es "realmente bueno" y que el juego ya es completamente jugable. Las estimaciones actuales sugieren una ventana de lanzamiento entre 2028 y 2029, y se considera una apuesta importante para Bethesda y Xbox. Se espera que sea un título exclusivo para Xbox y PC. La reestructuración podría beneficiar su desarrollo al aumentar el enfoque en las franquicias principales.

A pesar de este enfoque en las franquicias principales, la reestructuración también ha tenido un impacto en otros equipos. Por ejemplo, el equipo de desarrollo de The Elder Scrolls Online en ZeniMax Online Studios ha sufrido despidos, lo que ha provocado cambios en la hoja de ruta de contenido del MMO.

Esta reorganización subraya la estrategia de Microsoft de priorizar sus propiedades intelectuales más exitosas, buscando una mayor eficiencia y calidad en sus futuros lanzamientos de juegos.