Bethesda ha confirmado un cambio drástico en su estrategia operativa. Jill Braff, máxima responsable de la compañía, ha comunicado a la plantilla que el estudio debe centrarse exclusivamente en sus franquicias más fuertes para garantizar la viabilidad a largo plazo. Este movimiento llega en un momento marcado por los duros despidos que han afectado a toda la división de Xbox.

"Para tener éxito en el futuro, necesitamos cambiar el rumbo", ha señalado Braff en un comunicado interno. La directiva ha subrayado la necesidad de fortalecer el negocio y retornar a un crecimiento sostenible, asegurando que esta es la única vía para seguir invirtiendo en sus juegos y en los jugadores. La situación, según reconoce la propia Braff, es compleja y dolorosa para los equipos afectados por los recortes.

Comunicado interno de Bethesda sobre la reestructuración
El mensaje de Jill Braff marca un punto de inflexión en la gestión de los estudios de Bethesda.

Un nuevo modelo de planificación

El cambio de estrategia implica abandonar el modelo de planificación centrado en lo que cada estudio independiente decidía por su cuenta. A partir de ahora, Bethesda adoptará una hoja de ruta unificada que prioriza los títulos con mayor impacto. Este ajuste busca alinear el talento, la tecnología y los recursos disponibles hacia las prioridades que mejor sirvan a la marca y a su comunidad global.

Este movimiento se suma a la reciente oleada de ajustes en otros estudios de la marca, como Obsidian, que también ha sufrido el impacto de los despidos de Xbox. La industria observa con atención cómo este reset de Bethesda afectará a los proyectos en desarrollo y a la estructura interna de sus equipos más emblemáticos.

Fuente: IGN